El compositor italiano Salvatore Sciarrino (Palermo, 1947) ha sido galardonado con el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Música Contemporánea, en su cuarta edición, por “renovar las posibilidades de la música vocal e instrumental y la singularidad de sus materiales sonoros”, según el acta del jurado.
Al conocer el fallo, el ganador expresó su alegría y comentó que conocía los Premios Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento y que “siempre me ha llamado muy positivamente la atención el hecho de que integren a la Música Contemporánea en una familia con otras categorías dedicadas a distintas ramas de la ciencia”.
El jurado, presidido por Jürg Stenzl, profesor de la Universidad de Salzburgo, e integrado por los compositores Gilbert Amy, Hugues Dufourt, Cristóbal Halffter, ganador del mismo premio en la edición de 2010; los austriacos Ranko Markovic, director artístico de la Universidad-Conservatorio de Viena; Rudolf Frisius y Dieter Torkewitz, y Siegfried Mauser, presidente de la Universidad de Música y Artes Escénicas de Múnich, que actuó como secretario, valoraron que Sciarrino “ha desarrollado una sintaxis nueva y única”, y que “en el corazón de sus creaciones encuentra su modo de combinar síntesis extrema con riqueza de detalles. Destaca por su uso de la microtonalidad y su reelaboración consciente de ideas y materiales de culturas y épocas pasadas”.
Buena prueba de ello son sus “elaboraciones”, como él mismo las denomina, más que transcripciones, de obras de autores del pasado como La terribile e spaventosa storia del Principe di Venosa e della bella Maria, sobre música de Gesualdo; la reelaboración para flauta sola de la Tocata y fuga en Re menor de Bach, o de obras de Scarlatti, Mozart, Mendelsssohn o Ravel, pero también de contemporáneos como los Beatles. En estas “elaboraciones”, Sciarrino filtra y reconstruye obras creadas en base a cánones de siglos pasados y las transforma en ocasiones hasta llevarlas a un surrealismo sonoro con un significado estético radicalmente distinto de las fuentes.
El compositor considera que “la distancia entre la música clásica, tradicional y contemporánea, no es tanta. Personalmente, pienso que es fundamental conocer los orígenes de nuestra identidad, que encontramos en la tradición”.
Según el presidente del jurado, Jürg Stenzl, “Sciarrino no se caracteriza tanto por crear nuevos sonidos como por desarrollar una sintaxis que los cohesiona”. Y añade que su obra se caracteriza “más por enriquecer la Música Contemporánea con detalles que por los sonidos grandilocuentes. Su impacto está teniendo efecto en la música que se hace ahora mismo, pero también en la que vendrá en este siglo”.
Su estilo compositivo se basa en una técnica luminosa, refinada y en la poesía sonora que le hacen destacar como un autor original con una personalidad distintiva. “En mi obra existe una doble conexión entre la música y la literatura dado que para mí son el mismo lenguaje. La literatura es el aire que respiramos los artistas. Yo mismo escribo teatro y textos que me sirven de inspiración para componer”.
El lenguaje utilizado en sus obras pone al límite el virtuosismo instrumental, mediante una serie de técnicas instrumentales no convencionales y en las que narra el contexto de la obra que interpreta en cada momento. Sciarrino ha sido etiquetado por David Metzer, profesor de Musicología en la Universidad de Yale, como un calígrafo magistral del silencio” y él mismo ha escrito que “el sonido tiene una relación intima con el silencio y la conciencia de tal conexión es algo nuevo”. Sciarrino ha explorado en sus obras diferentes formas de modelar la relación entre silencio y expresión, con personajes apasionados que fracturan el silencio con gritos y estallidos, no tanto abrazando el silencio cuanto reaccionando frente a él.
Autodidacta y precoz, compuso su primera obra a los doce años y a los quince estrenó su primer concierto. Su catálogo es de una gran amplitud y variedad, con obras que abarcan numerosos géneros.
Desde hace dos años trabaja en un ciclo vocal e instrumental bajo el nombre de Carnival que se estrenará el próximo mes de agosto en Lucerna, Suiza.
Reacciones a la concesión del premio
Para Markus Hinterhäuser, exdirector musical del Festival de Salzburgo, "Sciarrino tiene un lenguaje musical absolutamente único, no se puede comparar a ningún otro compositor. Es uno de los poquísimos autores de hoy día que escriben ópera, inventando un lenguaje nuevo para sus obras pero a la vez manteniendo el lenguaje de la ópera. Pero lo más interesante es el lenguaje del silencio de Sciarrino, el misterio del silencio. Esto es para mí lo más importante".
Según Fabián Panisello, compositor y director de PluralEnsemble, “es un renovador en el lenguaje, que se puede equiparar al de pintores que han desarrollado una técnica muy específica y han sido muy fieles en su manera de concebir el arte, como Mondrian o Rothko. Es un cosmos, el de Salvatore Sciarrino, que se abre y se cierra en sí mismo”.
José Ramón Encinar, compositor y director de la Orquesta de la Comunidad Autónoma de Madrid (ORCAM), afirma que “en una primera aproximación a su música lo que se percibe es un sonido muy elaborado. Él habla en sus cursos de una concepción holística del sonido.Creo que casi todas sus obras teatrales entienden una base de teatro de la mente. Eso ocurre por ejemplo con Lohengri, que es una opera radiofónica sobre un texto de Jul Lafort, donde es el sonido el que cobra el papel de personaje. No hay una dramaturgia, pero sí hay una dramaticidad donde el drama son los sonidos, realmente".
Para el compositor José Manuel López López, Sciarrino es “uno de los grandísimos compositores vivos. Un renovador en numerosos terrenos, sobre todo en lo referente a la escritura instrumental y al tratamiento de la voz; y sobre todo en una cuestión para mí fundamental, que es su modo de utilizar lo esencial en la música: lo básico para transmitir emociones. Además de todo el interés en su gusto por el pasado. Le interesa mucho la tradición pero no como una cosa estática, sino viva, a partir de la que pueda crear un nuevo lenguaje. En el caso de su ópera, la conexión con la psicología de sus personajes, lo hace de una manera absolutamente magistral”.
José Luis Turina, compositor y director artístico de la Joven Orquesta Nacional de España (Jonde), señala que Sciarrino es “un nombre fundamental en la cultura europea en este momento, es alguien a quien me habría gustado proponer a mí para el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento. En mi biografía, reconozco que cuando fui a Italia a finales de los años 70 era para estudiar con Donatoni, pero que de quien más aprendí fue de Sciarrino. Aunque haya sido de forma indirecta, porque no hemos coincidido en ningún momento. Fue el descubrimiento de mi vida. A pesar de su juventud ya era allí un compositor de mucho prestigio, a quien en España no se conocía. Me deslumbró conocer su mundo tímbrico y su manera tan inteligente de concebir el sonido y de explotar al máximo los recursos inhabituales de los instrumentos. Todo ello al servicio de un discurso tan bien cohesionado y en el fondo tan tradicional en cuanto a planteamientos”.
Datos biográficos
Nacido en Palermo (Italia) en 1947, Salvatore Sciarrino cumplirá 65 años el próximo 4 de abril. En su juventud se sintió atraído por las artes visuales, pero muy pronto comenzó a experimentar con la música: a los doce años compuso su primera obra y a los quince estrenó su primer concierto. Aunque recibió clases de Antonio Titone y Turi Belfiore y en 1969 se mudó a Roma para participar en el curso de música electrónica que Franco Evangelisti impartía en la Academia de Santa Cecilia, la formación de Sciarrino es básicamente autodidacta.
Entre 1974 y 1996 ejerció la enseñanza en conservatorios de Milán, Florencia y Perugia, así como en abundantes clases magistrales y cursos internacionales. Sin embargo, a partir de 1982 decidió concentrarse en el trabajo creativo y se instaló en Città di Castello, en la región de Umbría, donde dedica la mayor parte del tiempo a la composición. No obstante, allí ha impartido (entre los años 1979-2000) cursos de especialización y máster en los que se han formado compositores como Francesco Filidei, Lucia Roncheti, Fabrizio de Rossi Rei y Maurizio Pisati.
Su prolífica trayectoria se ha traducido en más de 180 composiciones recogidas en 70 discos. Su catálogo es excepcionalmente amplio y variado, incluyendo desde piezas a solo hasta grandes obras sinfónicas y música teatral. En algunas de sus composiciones gusta de recrear músicas del pasado: Gesualdo, Domenico Scarlatti, Bach, Mozart, Mendelssohn o Ravel, así como jugar con las citas musicales: son maneras de reivindicarse como compositor inserto en una larga tradición histórica a la que nunca ha dado la espalda.
Ha compuesto para la Orquesta Sinfónica de Londres, el Teatro de la Ópera de Frankfurt, el Teatro La Fenice de Venecia o el Tokyo Suntory Hall, así como para los principales festivales de música contemporánea: Salzburgo, Nueva York, Viena, el Berliner Festspiele Musik, el Festival d’Automne (Paris) y Ultima (Oslo), entre otros muchos.
Entre 1978 y 1980 fue director del Teatro Comunale di Bologna. Es, además, académico de Santa Cecilia (Roma) y miembro de la Academia de Bellas Artes de Bavaria y la Academia de las Artes de Berlín.
Premios Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento
La Fundación BBVA creó en 2008 los premios Fronteras del Conocimiento para reconocer a los autores de contribuciones y avances particularmente significativos en un amplio abanico de áreas científicas y tecnológicas características de nuestro tiempo. La calidad de las nominaciones recibidas, el perfil de independencia y objetividad de los jurados internacionales, nombrados con la colaboración del CSIC, y la excelencia de los premiados en las tres primeras ediciones han convertido los galardones en una de las principales familias de premios a escala internacional.
En un contexto caracterizado por una profunda crisis económica, que ha desplazado a la ciencia, el medio ambiente y la cultura en la agenda de prioridades públicas, los Premios Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento afrontan su cuarta edición manteniendo intacto el compromiso con quienes abren nuevas posibilidades de un futuro mejor para las personas a través del avance del conocimiento y su difusión a la sociedad.
Las ocho categorías de los Premios Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento, dotada cada una de ellas con 400.000 euros, no solo responden al mapa del conocimiento en el inicio del siglo XXI, sino también a algunos de los retos centrales de este periodo a escala global, entre ellos el medio ambiente (que cuenta con dos categorías) y la cooperación al desarrollo. La música de nuestro tiempo cuenta también con una categoría específica por su carácter marcadamente innovador.
Entre las áreas preferentes de actividad de la Fundación BBVA figuran las ciencias básicas, la biomedicina, la ecología y la biología de la conservación, las ciencias sociales, la creación literaria y la música. Sus iniciativas se inscriben en la estrategia del Grupo BBVA de fomentar la innovación y el conocimiento como motores de desarrollo y vías eficaces para ofrecer nuevas y mejores posibilidades a las personas.